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lunes, 15 de junio de 2015
2. La Europa del absolutismo
2.4
Los inicios del Parlamentarismo:
Mientras
en la mayor parte de Europa triunfaba el absolutismo, en Inglaterra y
en los Países Bajos se desarrolló un sistema político en el que la
monarquía cedía parte de su poder al Parlamento. Se iniciaba así
una nueva forma de gobierno: el Parlamentarismo.
En
Inglaterra, tras el fracaso intento de los reyes de la dinastía
Estuardo (Carlos I y Jacobo II) de implantar el, absolutismo y
eliminar el control del Parlamento, se nombró rey al holandés
Guillermo de Orange.
El
nuevo monarca aceptó la Declaración de Derechos, promulgada por el
Parlamento inglés en 1689 que contenía los derechos de los
ciudadanos y fijaba que el monarca no podía decretar leyes ni
impuestos sin la aprobación del Parlamento.
Tras
la independencia del Imperio español, en los Países Bajos se
organizaron una República que comprendía 7 provincias. Cada una de
ellas contaba con sus propios Parlamentos y se reunían en los
Estados Generales para adoptar decisiones comunes.
2. La Europa del absolutismo
2.3
La Francia de Luis XIV:
La
segunda mitad del s. XVII estuvo marcado por la hegemonía francesa
en Europa, donde triunfó el absolutismo monárquico de Luis XIV
conocido como el “Rey del Sol”, Luis XIV impuso su poder sobre la
nobleza y los Parlamentos, y trasladó su corte al Palacio de
Versalles, cerca de París, donde se rodeó de fieles cortesanos y
consejeros que los asesoraban en el gobierno.
Reforzaba
su autoridad en interior del país, Luis XIV quiso imponer el
prestigio de Francia en el interior mediante victorias militares.
Para ello desencadenó una serie de guerras destinadas a ampliar la
frontera francesa hacia el Este (ocupación de Alsacia, 1681).
Bajo
su mandato, Francia consiguió imponer su poder político y militar
en Europa y también una gran influencia en el terreno cultural
(Molière, Racine, Boileau, La Fontaine) y artístico.
3. La revolución científica del siglo XVII
3.1
Las bases de la ciencia moderna:
Durante
la Edad Media se daba más crédito al saber revelado en la sagrada
escritura y apoyado en la fe que a la experimentación. Ni tan
siquiera los conocimientos científicos de la Antigüedad eran
aceptados si se oponían o entraban en contradicción con la doctrina
de la iglesia.
Durante
el Renacimiento algunos científicos empezaron a cuestionarse las
creencias de su época y propusieron nuevas teorías basada en la
experimentación y la razón.
En el
s. XVI, Nicolás Copérnico, el gran precursor de la ciencia moderna
transformó el concepto que hasta aquel momento se tenía del
universo. Formuló la teoría del heliocentrismo, que situaba al Sol
en el centro del universo y se oponía al geocentrismo universalmente
reconocido y defendido por la iglesia, que sostenía que la Tierra
era el centro del universo y que todos los astros giraban a su
alrededor.
3. La revolución científica del siglo XVII
3.3
Los grandes científicos:
El
desarrollo del nuevo pensamiento científico se debió sobre todo a
tres pensadores que abrieron el camino a la nueva ciencia: Galileo
Galilei, René Descartes e Isaac Newton.
El
astrónomo italiano Galileo Galilei combinó la creación de nuevos
instrumentos para la observación con la aplicación del método
deductivo-matemático para sus razonamientos. De este modo, fue capaz
de reducir a leyes generalizables los diversos hechos observados. Él
mismo perfeccionó el telescopio, y sus estudios establecieron de
manera definitiva la teoría heliocéntrica.
El
filósofo y matemático francés René Descartes defendió la
primacía de la razón para comprender la realidad, estableció la
duda metódica (necesidad de cuestionar todos los principios
filosóficos y científicos) y propuso el lenguaje matemático como
modelo en el que fundamentar el conocimiento.
El
físico Isaac Newton enunció la ley de la gravitación universal
mediante el método de investigación científica: a la observación
del fenómeno le seguía la interpretación mediante la razón para
poder luego formular una ley matemática y comprobarla.
4. El arte barroco. La arquitectura
4.1 La
mentalidad del Barroco:
El
Barroco propuso nuevos modelos estéticos en los que el equilibrio y
la armonía del Renacimiento fueron sustituidos por la exaltación y
la asimetría. También se buscó representar el movimiento con la
utilización de formas curvas.
El
objetivo de los artistas era crear una obra que exaltase los
sentimientos del espectador y para ello recurrieron la representación
de escenas con una gran sentido de la teatralidad y la utilización
de numerosos simbolismos.
4. El arte barroco. La arquitectura
4.2
La arquitectura:
Italia,
y Roma en concreto, se erigió en centros de la nueva arquitectura
barroca que se caracterizó por la búsqueda de movimiento y
dinamismo.
Los
arquitectos, como Gian Lorenzo Bernini y Francesco Borromini,
modificaron las plantas y las fachadas de los edificios, incorporando
las líneas onduladas y sustituyendo la planta de cruz latina o
griega por otra más compleja de forma elípticas u ovales.
Este
dinamismo también se acentuó mediante efectos de luz y sombra en el
interior, una exuberancia decorativa, que ornamentaba los muros y las
columnas (columnas salomónicas), y la elevación de impresionantes
cúpulas. Además de iglesias, también se construyeron edificios
civiles (palacios), fuentes y plazas de aspecto majestuoso.
5. La pintura y la escultura barrocas
5.1
Características generales:
A
pesar de la diversidad de escuelas y tendencias la pintura barroca
presenta elementos comunes:
*Predominio
del color sobre el dibujo y de la pintura al óleo sobre tela, aunque
también se continuo pintando al fresco.
* Uso
del contraste de luz y sombre (claroscuro) para modelar las formas y
otorgar profundidad a las composiciones.
*
Búsqueda del movimiento mediante composiciones asimétricas, líneas
onduladas y cuerpos en posición oblicua (escorzo).
* Proliferación de temas mitológicos, históricos y retratos, que coexisten con temas religiosos en los países católicos. También fueron frecuentes la representación de objetos inanimados (naturaleza muerta o bodegón) y, sobre todo en Holanda las escenas de la vida cotidiana y los paisajes.
5. La pintura y la escultura barrocas
5.2
Tendencias pictóricas en Europa:
La
pintura barroca Europea del s. XVII no fue homogénea, y pueden
diferenciarse diversas escuelas o tendencias.
La
escuela italiana.
Se
divide dos grandes corrientes. La tendencia clasista, representada
por Anibale Carraci, muestra una mayor rigidez y orden en sus
composiciones, y busca una belleza ideal. La escuela naturalista,
cuya máxima figura fue Caravaggio, toma la realidad como modelo para
aplicarla a temas históricos, religiosos y mitológicos.
La
escuela flamenca.
En
Flandes, la pintura barroca tuvo como máximo exponente a Peter Paul
Rubens. Su obra reúne las principales características de la
estética barroca, como el predominio del color sobre el dibujo y el
dinamismo y la sensualidad en las composiciones.

Escuela
holandesa.
En
Holanda se desarrollo la tendencia realista, caracterizada por tomar
sus modelos directamente de la realidad. En este sentido fue
importante el papel de la burguesía holandesa, que impulsó de
escenas de la vida cotidiana, de retratos y de paisajes, por encima
de los temas religiosos.
Rembrandt
van Rijn, Frans Hals y Jan Vermeer fueron los artistas más
representativos de esta escuela pictórica.
5. LA PINTURA Y LA ESCULTURA BARROCA
5.3 Laescultura:
La representación del movimiento fue también el principal objetivo de los escultores barrocos. En consecuencia, utilizaron líneas curvas y oblicuas para dar la impresión de equilibrio inestable, como si los personajes hubieran sido captados en un momento fugas de la acción. Asimismo, se representan los ropajes y los cabellos como si estuvieran agitados por el viento.
También se busca la expresión de sentimientos, como el dolor o la alegría, y los gestos dramáticos, con la intención de conmover y sorprender al espectador.
El mármol, incluso de colores, y el bronces fueron los principales materiales utilizados, y preferentemente se esculpieron temas religiosos y mitológicos.

La representación del movimiento fue también el principal objetivo de los escultores barrocos. En consecuencia, utilizaron líneas curvas y oblicuas para dar la impresión de equilibrio inestable, como si los personajes hubieran sido captados en un momento fugas de la acción. Asimismo, se representan los ropajes y los cabellos como si estuvieran agitados por el viento.
También se busca la expresión de sentimientos, como el dolor o la alegría, y los gestos dramáticos, con la intención de conmover y sorprender al espectador.
El mármol, incluso de colores, y el bronces fueron los principales materiales utilizados, y preferentemente se esculpieron temas religiosos y mitológicos.
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